EPI

¿Qué es la EPI y cómo funciona?

La EPI es una técnica desarrollada en España que aplica una corriente galvánica de baja intensidad a través de una aguja muy fina, similar a la de acupuntura. La aguja se dirige con precisión al punto exacto de la lesión, guiada por ecografía.

Al llegar al tejido degenerado, la corriente provoca una reacción controlada y muy localizada. Esa reacción activa los mecanismos naturales de reparación del cuerpo y permite que el tejido se regenere de forma ordenada.

Por eso la EPI actúa sobre la causa de la lesión y no solo sobre el dolor. El control ecográfico es clave: permite ver la lesión en tiempo real y tratar únicamente la zona afectada.

Lesiones musculoesqueléticas que trata la EPI

La EPI está indicada en lesiones de tendones, músculos, ligamentos y fascias, sobre todo cuando se han cronificado. Entre las más habituales en consulta:

  • Tendinopatías: tendón rotuliano, de Aquiles, del manguito rotador y aductores.
  • Epicondilitis y epitrocleitis: el conocido codo de tenista y de golfista.
  • Fascitis plantar: dolor en la planta del pie y el talón.
  • Roturas fibrilares: lesiones musculares frecuentes en deportistas.
  • Pubalgia: dolor en la zona de la ingle, habitual en fútbol y running.
  • Lesiones ligamentosas: esguinces que no terminan de curar.

No es solo para deportistas: también ayuda a personas con dolor crónico por esfuerzos repetidos en el trabajo o en la vida diaria.