
Ondas de choque
En nuestro centro de Murcia tratamos con ondas de choque las lesiones que se resisten a curar, como la fascitis plantar, las tendinopatías o las calcificaciones del hombro. Es una técnica no invasiva, con amplio respaldo clínico, que acelera la recuperación cuando el dolor se ha vuelto crónico.
En este artículo te explicamos qué son las ondas de choque, cómo actúan sobre el tejido lesionado, qué lesiones tratan y qué puedes esperar de cada sesión.
¿Qué son las ondas de choque y cómo funcionan?
Las ondas de choque son impulsos acústicos de alta energía que se aplican desde el exterior de la piel. Al atravesar los tejidos, liberan su energía justo en la zona lesionada y ponen en marcha los procesos naturales de reparación.
Entre sus efectos principales están la formación de nuevos vasos sanguíneos, la regeneración del tendón y la fragmentación de calcificaciones. Además, reducen la sensibilidad de las terminaciones nerviosas, lo que alivia el dolor.
Existen dos modalidades:
- Ondas de choque radiales: reparten la energía en una zona más amplia y superficial. Son ideales para contracturas, puntos gatillo y tendones cercanos a la piel.
- Ondas de choque focales: concentran la energía en un punto concreto y profundo. Están indicadas en calcificaciones y lesiones más localizadas.
Beneficios de las ondas de choque para tu recuperación
Las ondas de choque son una alternativa eficaz cuando el reposo, los antiinflamatorios o la fisioterapia convencional no han bastado. Sus ventajas principales son:
- Alivio del dolor: muchos pacientes notan mejoría tras las primeras sesiones.
- Regeneración del tejido: actúan sobre la causa de la lesión, no solo sobre los síntomas.
- Disolución de calcificaciones: fragmentan los depósitos de calcio en tendones.
- Tratamiento no invasivo: sin agujas, sin anestesia y sin fármacos.
- Pocas sesiones: suelen bastar unas pocas, espaciadas semanalmente.
- Alternativa a la cirugía: en muchos casos evita pasar por quirófano.
Combinadas con ejercicio terapéutico, consolidan los resultados y reducen el riesgo de recaídas.
Lesiones que tratamos con ondas de choque
Las ondas de choque están especialmente indicadas en lesiones crónicas de tendones e inserciones. Entre las más frecuentes en consulta:
- Fascitis plantar y espolón calcáneo: dolor en el talón al dar los primeros pasos.
- Tendinitis calcificante del hombro: depósitos de calcio en el manguito rotador.
- Epicondilitis: el conocido codo de tenista.
- Tendinopatía rotuliana y de Aquiles: muy habituales en corredores y deportistas de salto.
- Trocanteritis: dolor en la parte lateral de la cadera.
- Contracturas y puntos gatillo: tensión muscular persistente.